La carta de despido es el documento más importante si decides reclamar, porque la empresa no podrá añadir después motivos que no aparezcan en ella. Estos son los puntos que conviene revisar.
Que sea por escrito
El despido disciplinario y el objetivo tienen que comunicarse por escrito. Un despido de palabra o por mensaje sin carta suele declararse improcedente por defecto de forma.
La fecha de efectos
Es el día en que termina tu relación laboral. A partir del día siguiente empiezan a contar los 20 días hábiles para reclamar y los 15 para pedir el paro. Apúntala bien.
Los motivos
La carta tiene que explicar los hechos concretos que justifican el despido, con fechas cuando sea posible. Frases genéricas como "bajo rendimiento" o "pérdida de confianza" sin más detalle pueden no ser suficientes. En un despido objetivo por causas económicas, la empresa debe explicar cuáles son esas causas.
En el despido objetivo: preaviso e indemnización
- Preaviso de 15 días: la empresa debe avisarte con 15 días de antelación o pagarte esos días. Durante el preaviso tienes derecho a una licencia de 6 horas semanales para buscar empleo.
- Indemnización a la vez que la carta: 20 días por año trabajado, que deben ponerse a tu disposición en el mismo momento. Si no se hace (salvo que la carta explique una falta de liquidez justificada), el despido puede ser improcedente.
Comprueba que el importe sea correcto con la calculadora de indemnización.
Cómo firmar
Firma con la fecha y la mención "no conforme" o "recibí, no conforme". Si te niegas a firmar, la empresa puede entregártela ante testigos, así que no ganas nada negándote. Guarda una copia o hazle una foto.
Si eres representante de los trabajadores o estás afiliado a un sindicato
En un despido disciplinario a un representante, la empresa debe abrir antes un expediente contradictorio. Si estás afiliado y la empresa lo sabe, debe dar audiencia previa a los delegados sindicales. Si no lo hace, el despido puede ser improcedente.